domingo, 20 de septiembre de 2015

Ansiolíticos


 Ansiolíticos: Dependencia

Es común que, teniendo en cuenta el momento tan difícil que vivimos actualmente no sólo a nivel económico sino sobretodo social y laboral, sea cada vez mayor el número de personas que padecen ansiedad y depresión.
Aunque son muchos los ansiolíticos naturales que pueden resultar útiles y adecuados a la hora de aliviar la ansiedad y de relajarnos, e incluso la existencia de una buena variedad de técnicas sumamente útiles y saludables, lo habitual es que se tienda a consumir medicamentos ansiolíticos.
No obstante, a pesar que debe ser el médico quien prescriba o no el consumo de tales medicamentos (ya que la dosis de cada fármaco debe ir en consonancia con las características del paciente), es habitual que se aumente la cantidad sin control médico.
De esta forma, el cuerpo tiende a ir poco a poco tolerando el fármaco, por lo que cada vez demandará más para sentir el mismo bienestar que sentía al comienzo.
En esta ocasión en concreto te vamos a hablar sobre la dependencia de los ansiolíticos.

Dependencia a los ansiolíticos

Como de buen seguro sabrás, los ansiolíticos son medicamentos útiles contra los síntomas de la ansiedad, como inductores del sueño y para ayudar a que la persona se relaje con una mayor facilidad.
Sin embargo, un tratamiento prolongado en este tipo de medicamentos causa dependencia no sólo física, sino también psicológica. Incluso según algunos especialistas, esa dependencia puede desarrollarse apenas dos o tres semanas después de uso continuado.

Tratamiento de dependencia a los ansiolíticos

El tratamiento de la dependencia a los ansiolíticos consiste generalmente en administrar el fármaco causante de esa situación, pero obviamente, en dosis mucho más bajas.
El objetivo del tratamiento está en ir reduciendo progresivamente su consumo, hasta que la dependencia desaparezca poco a poco.

¿Cómo saber si padeces dependencia a los ansiolíticos

Generalmente son varios los síntomas de la dependencia a los ansiolíticos que aparecen en personas con este tipo de dependencia. Los más comunes y habituales son los siguientes:
  • Respiración lenta.
  • Confusión.
  • Menor estado de alerta.
  • Aparición del denominado como efecto rebote en el sueño.
  • Balbuceos.
  • Cambios repentinos de humor sin justificación aparente.

NO SEAS ESCLAVO DEL CIGARRILLO




El cigarrillo es una planta seca (tabaco) picada envuelta por una hoja delgada de papel en forma de cilindro. Está integrado además un filtro para reducir los daños a la salud. 
Según diferentes investigaciones, se han descubierto alrededor de 4.000 sustancias químicas, de las cuales unas 40 de ellas pueden ser cancerígenas para la persona.
Algunas de las sustancias del tabaco son:
  • Nicotina: Es percibida como la sustancia química que provoca la adicción a los cigarrillos. Algunas estadísticas reflejan que la nicotina es tan adictiva como la cocaína.
  • Arsénico: Es un elemento químico muy tóxico, generalmente se utiliza en los compuesto del veneno para ratas.
  • Alquitrán: Es una de las sustancias que causa el cáncer ya que al inhalar el cigarrillo este se deposita en los pulmones.
  • Amoniaco: Gas incoloro con un olor muy característico y más comúnmente conocido para componente de los productos de limpieza.
  • Butano: Tiene varias utilidades, pero una de las más conocidas es como combustible doméstico, para dar calor para cocinar o para las estufas.
  • Metano: Combustible para cohetes espaciales.
  • Cadmio: Está presente en baterías.
  • Monóxido de carbono: Se lo puede encontrar en el humo de escape de los coches, es el más perjudicial para las mujeres embarazadas debido a que limita el oxígeno del cuerpo.


 Jacobo I de Inglaterra consideraba al cigarrillo como "repulsivo para el olfato, desagradable para la vista, peligroso para el cerebro y nocivo para los pulmones"


El consumo diario de cigarrillos causa una gran dependencia a la nicotina que varia según la frecuencia y cantidad,convirtiéndose en un vicio que produce mayor adicción que la cocaína y otras drogas.



La dos caras del alcohol





¿Qué es?

El alcoholismo es un padecimiento que genera una fuerte necesidad de ingerir alcohol, de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestándose a través de varias síntomas de abstinencia cuando no es posible su ingesta.El alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo, el cual va en aumento a medida que se desarrolla tolerancia a esta droga.  La Asociación de Médicos de los EE. UU. (American Medical Association), la considera una enfermedad incurable


Tipos de Alcoholismo
Existen dos:
Tipo I: es característico de personas adultas, las cuales pueden tener una etapa de grandes ingestas puntuales separadas por tiempos de abstemia pero que sin embargo van siendo más pequeños hasta poder alcanzar una gran dependencia, acompañada progresivamente por el desarrollo de enfermedades hepáticas.
Tipo II: se desarrolla en personas durante la adolescencia. No se caracteriza por un aumento progresivo del consumo de alcohol. 

Algunos síntomas:
Siguen bebiendo, a pesar de que ven afectada la salud, el trabajo o la familia.
Beben solos/as.
Se vuelven violentos/as cuando beben.
No son capaces de controlar la bebida: son incapaces de suspender o reducir el consumo de alcohol.
Inventan excusas para beber.
Necesitan consumir alcohol la mayoría de los días para lograr "estar bien".
Tiemblan en las mañanas o después de períodos sin beber.

Consecuencias del abuso de bebidas alcohólicas


A corto plazo


●Intoxicación etílica o borrachera:

Se produce por un consumo abusivo de alcohol en un intervalo de tiempo,  algunos de los síntomas son la dificultad de coordinación,  dificultad de mantener el equilibrio, riesgo de coma etílico, visión doble o borrosa, mareos, vómitos, lenguaje alterado etc.Cuánto mayor sea el consumo, más tardará el organismo en eliminarlo

 

A largo plazo

Un consumo abusivo de alcohol a largo plazo puede ocasionar diferentes problemas de salud:

●Dependencia

Es la necesidad de consumir bebidas alcohólicas con dificultad para controlar su consumo. Se produce tras un consumo abusivo durante cierto tiempo. La consecuencia más clara es el Síndrome de abstinencia.




●Síndrome de abstinencia:


Son los síntomas que se producen cuando se deja de beber la misma cantidad de alcohol que antes se consumía. Algunos síntomas son: vómitos, alucinaciones, temblores, depresión, ansiedad, taquicardias, hipertensión, dolor de cabeza, insomnio, ansiedad, depresión irritabilidad, sudoración, desorientación, alteraciones de la memoria, etc.



●Tolerancia:


Es la adaptación del cuerpo a una sustancia, de manera que cada vez es necesario consumir mayor cantidad para  sentir los mismos efectos que antes. Lo que hace que cada vez se consuma más, aumentando a su vez las lesiones corporales y cerebrales.
El consumo abusivo de bebidas alcohólicas tras un periodo de tiempo provoca enfermedades como la cirrosis,  deterioro del sistema nervioso central, problemas cardiacos, cáncer de hígado, cánceres del tracto digestivo etc.





“La característica dominante en la enfermedad de alcoholismo es el mayor aislamiento, en el que el paciente ignora a los demás y pierde la conciencia de si mismo.” Pierre Fouquet